21.3.08

Acción y Vida

Ultimamente, todo se mueve dentro de mí. Estoy descubriendo el potencial latente que tengo, y que me permite despertar más y más a todos los niveles, físico, mental, emocional y espiritual.

El ser humano evoluciona en la medida en que trabaja y mejora estos aspectos, y los pone al servicio suyo y de otras personas. Un cuerpo sano es la base que nos permite movernos por el mundo, y ser conscientes de las sensaciones que este mundo nos transmite, permitiéndonos conocernos más y mejor a nosotros y al entorno. Así como cuidamos el motor, la pintura, el esqueleto de nuestro automóvil, pues sino no podría llevarnos ni aguantar cuanto precisa, así nuestro cuerpo precisa de una correcta alimentácion, de ejercicio, de revisiones, de cuidado.

También es importante cuidar y trabajar nuestra mente, y por extensión, nuestros pensamientos. Una mente sana, inquieta, curiosa y trabajada, nos permite estar más atentos a todo cuanto nos pasa y cuanto ocurre en nuestro entorno, nos ayuda a desarrollar la disciplina necesaria para responder a los desafíos de la Vida, y afrontarlos, nos permite aprender de las experiencias, y despierta la intuición, puerta de una mayor consciencia del Ser que hay en cada uno de nosotros.

Muy importante también es nuestra parte emocional, instintiva, sensorial si se quiere -conectando con las partes física y mental-. El progreso y trabajo emocional, nos prepara para soportar los golpes de la Vida, nos enseña a mejorar nuestras relaciones personales, nos abre la puerta del conocimiento a través del sentimiento y saca lo mejor de nosotros mismos, permitiéndonos sentir de manera sutil y entender, la información que nuestro cuerpo recibe y las ideas, experiencias y pensamientos que nuestra mente procesa.

Y al trabajar, mejorar y sublimar el físico, la mente y las emociones, estamos preparados para conectar con el plano espiritual, donde se integra todo lo anterior, donde surge la Solidaridad, al entender que no evolucionamos hasta que podemos transmitir a otros esta sabiduría, este conocimiento, y así ayudar a despertar y a moverse a otros seres humanos. Pasamos a entender que el conocimiento adquirido no debe ser algo secreto, ni cerrado, ni oscuro, ni algo que precise de complicados ejercicios y rituales. Entendemos, que el sentido y la magia de la Vida se expresan al compartir con otros, al permitir que cada persona sea en esencia lo que siente que quiere y desea ser, y desde nuestra experiencia ayudamos a que esa otra persona crezca y se desarrolle en todo su potencial.

Estoy comenzando a provocar una revolución -entendida como un despertar de la consciencia y del Ser-, en mi y en cuanto me rodea. La gente del trabajo, mis amigos, me preguntan qué estoy haciendo. Se sorprenden de verme tomar decisiones que consideran arriesgadas, descubren una coherencia en mis actos aun cuando no vayan con lo tradicionalmente establecido, algunos se asustan y otros se alegran al verme mostrar mi interior limpiamente, deshaciendo ataduras, rompiendo moldes, quitándome en la medida de lo posible limitaciones. Mi gente descubre a una persona nueva. Viva y despierta, y a la vez tranquila. Decidida, y a la vez paciente. Con rabia, y energía, y muchos momentos de ternura.

Estoy comenzando a ser más y más solidario. A compartir más mis conocimientos, mi trabajo, y todo cuanto se y he aprendido y aprendo de la Vida y sus gentes. Cada uno de nosotros está en un nivel determinado de trabajo, bien aún por su parte física, ya abriendo y entrenando su mente, ya imbuido en lo maravilloso de relacionarse y compartir, o bien trascendiendo y elevando todo esto a un plano sutil.

Seamos capaces de actuar, despertemos de la pereza y el conformismo. Abramos nuevos caminos, y recorramos algunos abiertos por otros, pues pueden sernos útiles. Aprovechemos cada día al máximo. Tenemos un cuerpo que nos permite hacer infinidad de cosas, sentir, incluso amar en la sexualidad. Tenemos una mente que está al diez por ciento aprovechada… imaginémonos cuando lleguemos a un 30 por ciento donde estaremos. La Vida nos permite sentir y percibir las emociones de los demás, y cuando estas son positivas, algo muy intenso y grande nos invade por completo. Y cuando el Ser despierta, conectamos con el centro, con el Universo, con Dios, con lo que cada persona entiende es la razón de nuestro paso por la Vida. Vivir, y servir ayudando a otros a vivir. Si es preciso, renunciando a lo que nos sobra, a lo que nos pesa y nos limita. Si es preciso, desaprendiendo algunas cosas y aprendiendo otras nuevas o a hacer las viejas de manera diferente.

Quiero llegar a viejo, y sentirme y saber que sigo siendo joven, de mente corazón y espíritu. Se que voy a llegar a viejo, y me sentiré joven…

1 comentario:

Ana dijo...

Me alegra leerte tan vital Vilo. Adelante pues con esa energía que desborda por todos tus poros!!! Da gusto....
Un besazo